martes, 19 de mayo de 2015

"Amor lejano"


De lejos te ves bien amor,
inalcanzable de lo alcanzable,
tan firme, tan sabio, tan tú.

De lejos te ves bien amor
cuando clamas mí nombre desconocido,
cuando tus brazos son arrullo de otro cuerpo.

De lejos te ves bien amor,
niño indeciso,
hombre rodante.

De lejos te ves bien amor,
pero te ves mejor conmigo,
cuando somos alcanzables,
cuando somos firmes,
cuando somos sabios,
cuando eres tu y cuando soy yo.
Y es mejor cuando clama
mí nombre
y es mejor cuando estoy
en tus brazos.
Como cuando eres niño,

y como cuando eres hombre. 


H.H. 

domingo, 17 de mayo de 2015

Usted y yo


"Cuántas veces no he de decirte adiós y te regreso a ver. Ahora que hemos dicho adiós no te veo aparecer y yo no puedo encontrarte más.
He dejado de solicitarte, de querer cambiar todo, hoy más que nada que el tiempo se vuelve gris y el dolor de garganta de asoma nuevamente.

Ya no te extraño, ya no te amo; pero tanto así te recuerdo y te amo y no."

sábado, 18 de abril de 2015

"Plegaria de una última noche"


Luna hermosa no me quites
al hombre de mí vida,  y
si lo haces luna mía,
quita de mí vida,

esta agonía. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

De No Recomendable

Sera difícil volver a encontrar a alguien como tú Tan distinta y tan cercana Sabes bien que el amor no da segundas oportunidades Y el adiós no tiene segundas bienvenidas Me quedó pues sumandote a mí sombra Debí saber que escondías mas en la sonrisa Si tan solo tus besos tuvieran también los analgésicos El calcio que me falta para no sentirte en los huesos Sera difícil volverte a encontrar O volver a buscarnos Es mejor para el amor Olvidarnos de golpe Que irnos matando. No Recomendable

lunes, 29 de diciembre de 2014

Alba


Mi corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma.
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
Cogiendo nidos y ramas
Rodeado de la aurora
Y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
Muertos a las luces claras
Y no ha de sentir mi carne
El calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
En aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
Como una estrella apagada.



Federico García Lorca