miércoles, 28 de octubre de 2020

Amor de tarde

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

Mario Benedetti

lunes, 21 de septiembre de 2020

El Puente

Si me dicen que estás al otro lado
de un puente, por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente,
y yo lo cruzaré.


Amalia Bautista
Poeta española

viernes, 18 de septiembre de 2020

Un final verosímil

Tendría que haber un lugar adonde ir
cuando no puedas conciliar el sueño
o estás cansado de emborracharte
y la hierba ya no da resultado,
y no me refiero a pasarse
al hachís o a la cocaína,
me refiero a un lugar adonde ir aparte de
la muerte que aguarda
o un amor que ya no
funciona.

Tendría que haber un lugar adonde ir
cuando no puedes conciliar el sueño
aparte de un televisor o una película en el cine
o comprar un periódico
o leer una novela.

Es no tener ese lugar adonde ir
lo que crea la gente que ahora está en los manicomios
y los suicidas.

Supongo que lo que hace la mayoría de la gente
cuando no hay adonde ir
es ir a algún lugar o hacer algo
que no les satisface ni de lejos,
y ese ritual tiende a desbastarlos
hasta permitirles seguir adelante de alguna manera
incluso sin esperanza.

Esas caras que ves todos los días por la calle
no fueron creadas
del todo sin
esperanza: sé amable con ellas:
al igual que tú
no han
escapado.


Charles Bukowski
Poeta Alemán

jueves, 17 de septiembre de 2020

La danza de las horas

Hoy, que está la mañana fresca, azul y lozana;
hoy, que parece un niño juguetón la mañana,
y el sol parece como que quisiera subir
corriendo por las nubes, en la extensión lejana,
hoy quisiera reír...

Hoy, que la tarde está dorada y encendida;
en que cantan los campos una canción de vida,
bajo el cóncavo cielo que se copia en el mar,
hoy, la muerte parece que estuviera dormida,
hoy quisiera besar...

Hoy, que la Luna tiene un color ceniciento;
hoy, que me dice cosas tan ambiguas el viento,
a cuyo paso eriza su cabellera el mar;
hoy, que las horas tienen un sonido más lento,
hoy quisiera llorar...

Hoy, que la noche tiene una trágica duda,
en que vaga en la sombra una pregunta muda;
en que se siente que algo siniestro va a venir,
que se baña en el pecho la tristeza desnuda,
hoy quisiera morir...



Abraham Valdelomar
Poeta Peruano

domingo, 13 de septiembre de 2020

Ida y vuelta


Cuando nos dirigimos al amor
todos vamos ardiendo.
Llevamos amapolas en los labios
y una chispa de fuego en la mirada.
Sentimos que la sangre
nos golpea las sienes, las ingles, las muñecas.
Damos y recibimos rosas rojas
y rojo es el espejo de la alcoba en penumbra.


Cuando volvemos del amor, marchitos,
rechazados, culpables
o simplemente absurdos,
regresamos muy pálidos, muy fríos.
Con los ojos en blanco, más canas y la cifra
de leucocitos por las nubes,
somos un esqueleto y su derrota.
Pero seguimos yendo.


Amalia Bautista
Poeta española