miércoles, 9 de octubre de 2019

Carta de Edith Piaf

Lo más bello escrito por Edith Piaf a su entonces amor Marcell.

Sin duda cuando uno entrega el corazón realmente, puede escribir las más bellas palabras de amor y como diría Mariano Melgar 'uno ya no es dueño de sí mismo, sino del amor'.

(Original)
Je t'aime irrationnellement, anormalement, follement, et je ne peux rien faire pour l'éviter. La faute est à vous, vous êtes magnifique. Tenez-moi avec la pensée dans vos bras et pensez que rien ne compte dans le monde à part vous et moi..

Revisar el siguiente link:

https://youtu.be/3tQTB2KLGTU

Dolor


Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar…

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.



Alfonsina Storni

lunes, 7 de octubre de 2019

Porque es mío su amor

¡Señor; porque en su pecho tengo un seguro abrigo
y porque sé que es mío su corazón amante:
Señor, gracias te da mi espíritu mendigo
de amor, gracias te da, ¡Aunque él esté distante!...

Señor, por él brotaron en mis jardines termos
mil flores milagrosas de amor y de optimismo,
Y huyeron para siempre los pájaros enfermos
que estaban en mi alma, labrandose un abismo.

Por él he descubierto una belleza nueva
en las terrenas casas; y he aprendido el lenguaje
del pájaro, del árbol, del arroyo y la gleba
del guijarro, y encuentro más vida en el paisaje.

Señor, mi vida es dulce desde que sé que me ama;
y a mí rededor de llenan las cosas de alegría;
por él, mi amor se eleva como una ardiente llama,
y siento en mis arterias correr nueva energía...

Ahora se ha tornado más blando mi camino;
me siento cual si fuera la misma primavera;
¡Señor, ya que le amo, no cambies mi destino,
mi amor es todo tuyo, mi vida es suya entera...!

Pero, Señor, perdóname, ¡No sé lo que te digo!
solo sé que mi alma de amor está embriagada,
que tal vez tus enojos con mi charla consigo;
pero me tiene ciega la luz de su mirada...

Que iré tras de sus huellas cegadas por su nombre
aunque en mis plantas broten mil gotas purpurinas;
descenderé a la sima; escalaré la cumbre...
¡No importa que me hieran punzantes las espinas...!

¡Perdóname, Señor,! Pero lo que te digo
es cierto, y me lo dicta mi corazón amante...
¡Señor, gracias te doy, aunque él no esté conmigo!
¡Señor, gracias te doy, aunque él esté distante!...

Alicia Larde de Venturino

viernes, 20 de septiembre de 2019

Soliloquio de Segismundo 2

Es verdad. Pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna ve soñamos:
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta dispertar.
Sueña el Rey que es rey

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me ví.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



- Pedro Calderón de la Barca - 

miércoles, 18 de septiembre de 2019

El Engaño


Soy tuya, Dios lo sabe por qué, ya que comprendo
que habrás de abandonarme, fríamente, mañana,
y que bajo el encanto de mis ojos, te gana
otro encanto el deseo, pero no me defiendo.

Espero que esto un día cualquiera se concluya,
pues intuyo, al instante, lo que piensas o quieres.
Con voz indiferente te hablo de otras mujeres
y hasta ensayo el elogio de alguna que fue tuya.

Pero tú sabes menos que yo, y algo orgulloso
de que te pertenezca, en tu juego engañoso
persistes, con un aire de actor del papel dueño.

Yo te miro callada con mi dulce sonrisa,
y cuando te entusiasmas, pienso: no te des prisa.
No eres tú el que me engaña; quien me engaña es mi sueño.



Alfonsina Storni