miércoles, 2 de enero de 2019

Rima XXIII

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!



                        Gustavo Adolfo Bécquer

jueves, 6 de diciembre de 2018

Nadie sino tú

Nadie puede salvarte sino
tú mismo.
te verás una y otra vez
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
por medio de subterfugios, engaños o
por la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o mueras lentamente
por dentro.

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y será muy fácil desfallecer,
pero muy fácil,
pero no desfallezcas, no, no.
limítate a mirarlos.
escucharlos.
¿quieres ser así?
¿un ser sin cara, sin mente,
sin corazón?
¿quieres experimentar
la muerte antes de la muerte?

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y mereces salvarte.
no es una guerra fácil de ganar
pero si algo merece la pena ganar,
es esto.

piénsalo.
piensa en salvarte a ti mismo.
tu parte espiritual.
la parte de tus entrañas.
tu parte mágica y ebria.
sálvala.
no te unas a los muertos de espíritu.

mantente
con buen talante y garbo
y al cabo,
si fuera necesario,
apuesta tu vida en plena refriega,
al carajo las probabilidades, al carajo
el precio.

nadie puede salvarte sino
tú mismo.
¡Hazlo! ¡sálvate!
entonces sabrás exactamente de
qué hablo.


                                                     Charles Bukowski

viernes, 9 de noviembre de 2018

"Ángel de Luz"

Por unos meses subí al cielo y en otros tantos, estuve cerca a un infierno.


Su sonrisa. Amaba su sonrisa y esos ojos pequeños que hasta cuando se molestaban, me maravillaban mucho. Ayer se terminó, y con el dolor del cuerpo, llegó el dolor del alma y el corazón, que son cosas peores.

Desde hoy me prometo no caer en esto de nuevo. No en él porque haya sido negativo en mí, sino para no dañarlo a él o a otras personas. Yo estoy acostumbrada a los golpes y a las lágrimas, pero no lo quisiera para él.
Él ha sido lo maravilloso del año que pasó y de este mes que acabó.

Ha sido lo mejor y es por eso que en memoria de mi gran amor, me despido de él, aún con la cabeza en alto porque dejarlo ir, es un acto de valentía, cuando aún hay amor.
Te amo, no sé hasta cuando lo sentiré pero desde hoy mi boca prohibido queda de pronunciar esa frase. Me encierro y me envuelvo nuevamente en esa coraza de la que me dejaste libre. Quiero seguir estando ahí, siendo como era aunque equivocadamente creciendo. 

Mi corazón se va contigo y muero nuevamente en lágrimas y dolor. Muero ahí.

Adiós amor mío.



             Fragmento, Cap. 3. H.H.

jueves, 25 de octubre de 2018

Me doy cuenta de que me faltas...

Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.


                           Jaime Sabines

domingo, 14 de octubre de 2018

Piedra negra sobre una piedra blanca

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París ?y no me corro?
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...



                            César Vallejo