viernes, 24 de diciembre de 2021

De una situación imaginaria actual

Pensé que sería algo tan simple como decir "adiós, me voy de aquí, tanto tiempo ansiando esto, de ser libre", pero duele si quiera pensarlo.

Pensar que alistare mis cosas en esa maleta roja, llevándome esa mochila con algunas cosas que necesitara, despreciando todo recuerdo y echando a la basura los malos momentos para construir un camino a mi manera. Ya nada volverá a ser lo mismo, eso queda claro.

Ya no habrá domingos de acostarnos en su cama hasta las ocho y contar historias pasadas, escucharlos hablar de sus anécdotas de jóvenes o hablando en quechua y adivinando o pidiendo que nos tradujeron lo que acababan de decir, ya no habrá cenas a oscuras con los cuentos de terror, de fantasmas y otros seres que solo viven en sus recuerdos. Pensar que antes detestaba su control y tan solo ahora extraño que me hagan una llamada o llegar a casa a contarles lo que hice aunque no me escucharán, al menos eso, podía escuchar sus voces y saber que estaban ahí.
Las edad les llegó como a todos, los golpeó, los sacudió o los bendijo de acuerdo a sus historias, de acuerdo a sus actos.
A mí me golpea la idea de imaginarios partir.
Me destruye la coraza y esa fortaleza que construí para que aparentara que nada me importara, para verme tan neutral o inexpresiva ante cualquier sentimiento.

En los ojos claros de mi madre olvido los malos momentos entregados y en las líneas del rostro de mi padre, las ausencias y los reproches.
De adolescente creía que estaría mejor sin ellos, que ser libre era incomunicación, apatía e indiferencia y eso fui durante mucho tiempo, siendo juzgada y otras veces comprendida, yo seguía a ciegas y oídos sordos ante lo que ellos reclamaban, evidente desafío y amargura de mi parte.


Deaf Ears
2020

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Tal vez no sepas nunca cuándo y cómo…

Tal vez no sepas nunca cuándo
y cómo quise salvar mi amor, tu amor. El nuestro.
Una vez será tarde.
Yo presiento esa herida que avanza,
ese cierto dolor de no querernos.

Cómo decirte ahora:
mírame aún, así, trata de verme
como soy, duramente.
Con mi ternura. Claro, y mis tormentas.
Cómo decirte: sálvalo, si quieres
y cuídalo. Se te ha ido de las manos,
se me va de la sangre y no regresa.
Cómo decirte que te quiero menos
y que quiero quererte como entonces.
Y que entiendas
y no te encierres más.
Y me dejes creer en ti, de nuevo.
Cómo decirte nada.
Un día será tarde. Tarde y lejos.


Julia Priluzky Farny

lunes, 20 de septiembre de 2021

El Beso

Te beso en los ojos, 
en la cóncava mudez de tu inocencia
Te beso y todo tu cuerpo se viste
con flores de un canto primaveral,
Te beso y conviertes las cosas
en hechos silenciosos y llenos de asombro
te beso al fin
te beso.


María Emilia Cornejo.

lunes, 23 de agosto de 2021

La cena miserable

Hasta cuándo estaremos esperando lo que
no se nos debe… Y en qué recodo estiraremos
nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo
la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.

Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido…
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado…
Y cuándo nos veremos con los demás, al borde
de una mañana eterna, desayunados todos!
Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde
yo nunca dije que me trajeran.
De codos
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.
Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla,
y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba…

Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!


César Vallejo

miércoles, 11 de agosto de 2021

El amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre
es la única. ¿De qué me servirán mis talismanes:
el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje
de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus
mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de
la Biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven
amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que
miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal, ella no la ha visto)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


Jorge Luis Borges