miércoles, 27 de agosto de 2014
Y Sin Embargo - Sabina & Serrat
..Pero dos no es igual que uno más uno...
Y me envenenan los besos que voy dando
Y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño.
martes, 5 de agosto de 2014
Canción de Invierno (I intento)
Te odio... pero cuanto te quise, ahora que lo recuerdo.
Mis mañanas eran ansiadas una noche anterior, con tanta pasión, con tanta impaciencia y suplencia.
Te quise, eso lo sabes, ojalá lo hayas sabido en el momento y así te hubieses dado cuenta que para mí significabas el mundo entero, para mi eras la atención , el chocolate más deseado de todo el planeta, la joya más preciada que yo pude haber anhelado. No, no significo nada o tal vez poco que llega a ser nada, mi amor; se los diste a los perros y ellos lo devoraron cientos de veces con esas mandíbulas que llevaban, tan desgarradoras, tan grandes, tan blancas como los huesos que dejaron en mi.
Me quitaste la vida en un cerrar de ojos y al abrirlos me choqué con la dura realidad. Te amaba. ¿Iba a ser yo capaz de amarte como lo dicen estos cientos de libros que me las he pasado leyendo? Te las he pregonado desde antes y tu desdén se olvidaba de mis palabras. Yo callaba para no incomodarte pero cuántas ganas he sentido de decírtelo ahora que te recuerdo, pero nunca más te veré, porque me devolviste destrozada, malgastada, sacando los demonios que llevaba dentro, me quitaste la esencia de una sonrisa..y ya nunca más te veré, aunque crea que esa palabra es mentirosa, te digo ahora que nunca, que nunca más te veré y no sé de ti como ahora.
Te dije una vez que al irme, no sabrías ningún rastro de mi hasta olvidar todos los rastros de tu mente ..y si se está haciendo.
Canción de invierno
H.H
domingo, 27 de julio de 2014
"...."
Hoy hace un año que te fuiste,
que no se nada de tu vida,
que no escucho tu risa,
ni tu queja.
365 días sin vos....
No fuimos juntos a ningún estreno,
no tenemos planeadas
las próximas vacaciones.
No se el color de tu sweter nuevo.
No sabés que cambié de trabajo.
No viste las cortinas azules,
que encontré de oferta,
y compré, aunque no combinen
en ningún ambiente.
Un año de rumbos diferentes.
¿ Me extrañás?
¿ Te extraño?
No se,
quizá al principio,
cuando buscaba tu mirada
entre la gente
que me preguntaba por vos.
O cuando pasaban en la tele,
esa película que veías siempre,
y yo detestaba.
También cuando era yo
la que preparaba el café,
después de cenar,
y me sobraba uno...
hasta que me acostumbré.
¿ Te habrás acostumbrado
vos también?
A no conocer mis horarios,
a no comprarme el pochoclo
en el cine,
a no traer fresias en primavera
porque duran mas que las violetas.
¿ Será que el amor es una costumbre?
¿ Será que cuando se acaba,
uno extraña los hábitos?
¿ Qué pasaría si nos encontráramos
hoy, a la vuelta de una esquina?
Quizá vos ya te acostumbraste
a otro amor,
a otra voz.
Quizá yo ya me acostumbré
a esta soledad.
Quizá un año después
seamos dos extraños,
sin recuerdos
ni costumbres...
que no se nada de tu vida,
que no escucho tu risa,
ni tu queja.
365 días sin vos....
No fuimos juntos a ningún estreno,
no tenemos planeadas
las próximas vacaciones.
No se el color de tu sweter nuevo.
No sabés que cambié de trabajo.
No viste las cortinas azules,
que encontré de oferta,
y compré, aunque no combinen
en ningún ambiente.
Un año de rumbos diferentes.
¿ Me extrañás?
¿ Te extraño?
No se,
quizá al principio,
cuando buscaba tu mirada
entre la gente
que me preguntaba por vos.
O cuando pasaban en la tele,
esa película que veías siempre,
y yo detestaba.
También cuando era yo
la que preparaba el café,
después de cenar,
y me sobraba uno...
hasta que me acostumbré.
¿ Te habrás acostumbrado
vos también?
A no conocer mis horarios,
a no comprarme el pochoclo
en el cine,
a no traer fresias en primavera
porque duran mas que las violetas.
¿ Será que el amor es una costumbre?
¿ Será que cuando se acaba,
uno extraña los hábitos?
¿ Qué pasaría si nos encontráramos
hoy, a la vuelta de una esquina?
Quizá vos ya te acostumbraste
a otro amor,
a otra voz.
Quizá yo ya me acostumbré
a esta soledad.
Quizá un año después
seamos dos extraños,
sin recuerdos
ni costumbres...
domingo, 29 de junio de 2014
Haciéndote cargo de ti mismo
La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias
en que otras personas optan por la locura.
Mira por encima de tu hombro. Te darás cuenta de que tienes a tu lado un compañero que te acompaña
constantemente. A falta de un nombre mejor llámalo (Tu -Propia-muerte.) Puedes tener miedo a este visitante o
usarlo en tu propio beneficio. De ti depende la elección.
Siendo la muerte una propuesta tan eterna y la vida tan increíblemente breve, pregúntate a ti mismo:
"¿Debo evitar hacer las cosas que realmente quiero hacer?", "¿Viviré mi vida como los demás quieren que la
viva?". Lo más probable es que tus respuestas se puedan resumir en unas pocas palabras: Vive... Sé tú
mismo... Goza... Ama. 5
Puedes temer tu propia muerte de forma negativa o usarla para ayudarte a vivir de modo positivo. Escucha
al Iván Ilich de Tolstoi mientras espera al gran nivelador, contemplando un pasado completamente dominado
por los demás, una vida en la que había desistido de ser dueño de sí mismo a fin de encajar en el sistema.
"¿Y si toda mi vida ha sido una equivocación qué?" Se le ocurrió que lo que antes le había parecido
completamente imposible, especialmente el hecho de que no había vivido como debería haberlo hecho podría
después de todo ser verdad. Se le ocurrió que sus impulsos vitales, reprimidos brutalmente por sí mismo
apenas los había experimentado, podrían haber sido lo único verdadero y real de su vida, y todo lo demás
falso. Y sintió que sus obligaciones profesionales y toda la organización de su vida y de su familia, todos sus
intereses sociales y oficiales, todo eso podría haber sido falso. Trató de defenderse y justificarse ante sí mismo
y de pronto sintió cuán débil era lo que estaba defendiendo y justificando. No había nada que defender..."
La próxima vez que tengas que decidir acerca de tu propia vida, que tengas que hacer una elección
personal, hazte una pregunta muy importante:
"¿Cuanto tiempo voy a estar muerto?" Ante esa perspectiva eterna, puedes decidir ahora lo que prefieres, lo
que eliges, y dejar a los que siempre estarán vivos las preocupaciones, los temores, la cuestión de si te lo
puedes permitir y la culpabilidad.
Si no empiezas a actuar de esta manera, ya puedes formularte la posibilidad concreta de vivir toda tu vida
tal como los demás piensan que debería ser. Ciertamente si tu estancia en la tierra es tan corta debería ser
por lo menos agradable. En pocas palabras, se trata de tu vida; haz con ella lo que tú quieres.
[...]
"Tus zonas Erróneas"
Wayne W. Dyer
Suscribirse a:
Entradas (Atom)